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  • El hechizo del verano

    El hechizo del verano

    «Algunas visitas son más fáciles de entretener que otras. Algunas vienen con planes y listas de todo lo que quieren hacer, y lo hacen; otras no tienen plan y se dejan llevar. Algunas acompañan la rutina que ya está establecida, me dan charla cuando cocino o lavo los platos, mientras que otras necesitan atención y exclusividad. No sé por qué pienso que conozco a la gente; en realidad solo percibo de ellos lo que generan en mí. Quizás conociendo mucha gente diferente se conoce una misma mucho más.» 

    Qué fortuna haber empezado 2024 leyendo a Virginia. Hace algunos años leí su novela «Los sorrentinos» (también gracias a @escapeapluton) y quedé maravillado. Ahora, lo mismo: un deleite literario. Y lo mágico radica en la simpleza con la que está narrada la cotidianidad, que hace que hasta el hecho más nimio se convierta en una experiencia memorable. Algo muy difícil de lograr, que Virginia parece entender muy bien: la belleza de las cosas se oculta en la simpleza. 

    Virginia Higa

    Por supuesto que «El hechizo del verano» sirve como refresco para estos días calurosos de Buenos Aires, en contraste con el oscuro invierno sueco, tan enigmático para los que aún no visitamos esas tierras gélidas, que tanta calidez reciben por tener allí a una autora inigualable. 

    Ficha técnica

    El hechizo del verano

    de Virginia higa
    Ensayo
    160 páginas
    Editado en 2023 por Sigilo 

  • Los diarios de Emilio Renzi. Años de formación

    Los diarios de Emilio Renzi. Años de formación

    «No es cierto que todo esté escrito en la vida pero, pienso a veces, si no hubiera leído ese libro, o mejor, si no lo hubiera visto en la vidriera, quizá no estaría aquí.»

    Conocí a Renzi allá por 2015 o 2016. Es decir, ya sabía quién era, pero nunca había leído nada de él. Volvía de trabajar —o de algún lado— y justo antes de llegar a casa, vi el primer tomo de sus diarios en la vidriera de la librería del barrio. Por alguna razón, ese hecho casual, digamos, hizo que se renovara en mí la pasión por la lectura, que por esos años venía relegada por otras cuestiones de la vida que no vienen al caso.

    Ricardo Piglia

    El impacto visual fue profundo y por supuesto salí de la librería con un ejemplar de Los diarios… —y otro libro más que, en una publicación posterior, será relevante mencionar—. Esa misma tarde me puse a leerlo, lo cuál es bastante raro porque como sabrán, ni ustedes ni yo compramos los libros para leerlos en el momento, sino más adelante, como luego descubriría que dijo el propio Renzi en el tomo II de los diarios: «Mi ilusión es tener todos los libros a mano para usarlos cuando una necesidad práctica lo exija, elegirlos cuando mi lectura sea apropiada y esté disponible para ese libro y no otro. Por lo tanto mi biblioteca y los libros que compro no son para leerlos ahora, sino para una lectura futura que yo imagino que encontrará su lugar en un volumen que he comprado años antes.»

    Como decía, esta tarde la lectura de Los diarios… me produjo una marca. Y no solo volví a considerarme un lector, sino que me impulsó a tomar una determinación: escribir. Pero no escribir un diario, sino escribir sobre los libros que leo. Porque como también sentenció Renzi: «’Los libros de mi vida’, dijo. No los que había escrito, sino los que había leído… Cómo he leído alguno de mis libros podría ser el título de mi autobiografía (si la escribiera)» y «Si recuerdo las circunstancias en las que estaba con un libro, eso es para mí la prueba de que fue decisivo».

    Ficha técnica

    Los diarios de Emilio Renzi. Años de formación

    de Ricardo Piglia
    Diarios
    360 páginas
    Publicado en 2015 por Anagrama

  • Mejores lecturas 2022

    Mejores lecturas 2022

    Esta es una publicación atípica en esta cuenta, pero no por eso menos valiosa. Sin dudas el año pasado leí menos de lo que me hubiera gustado. Aun así, estos son los 6 mejores libros que pasaron por mi en 2022:

    ➡️ Se vive y se traduce, de Laura Wittner
    Publicado en 2021 por Entropía ⭐️⭐️⭐️⭐️
    Fue la única reseña que me digné a hacer el año pasado. No tengo mucho para agregar que no haya dicho allí. 

    ➡️ Teoría de la gravedad, de Leila Guerriero
    Publicado en 2020 por @librosdelasteroide ⭐️⭐️⭐️⭐️
    Ya sabemos de lo que Leila es capaz. Un libro tan preciso y necesario como inclasificable.

    ➡️ Un verdor terrible, de Benjamín Labatut
    Publicado en 2020 por Anagrama ⭐️⭐️⭐️⭐️
    En este libro se unen ciencia y literatura para contar algunas de las historias más interesantes y humanas alrededor de grandes descubrimientos científicos del siglo pasado. Una joya.

    ➡️ Helgoland, de Carlo Rovelli
    Publicado en 2022 por Anagrama ⭐️⭐️⭐️⭐️
    Y como quedé manija con el anterior, apenas se editó Helgoland salí corriendo a conseguirlo, para profundizar un poco en la historia de la Física cuántica, de lo que no entiendo nada. Sigo sin entender nada de física cuántica, pero este libro es atrapante.

    ➡️ Después del invierno, de Guadalupe Nettel
    Publicado en 2014 por Anagrama ⭐️⭐️⭐️⭐️
    Una novela muy sensorial: disculpen la obviedad, pero al leerla te da frío. La narración te hunde en la vida de los personajes, sus viajes e historias y más vale que tengas una manta cerca porque no importa en qué estación del año lo leas: lo vas a pasar genial, pero vas a sentir frío. El que avisa no traiciona.

    ➡️ La encomienda, de Margarita Garcia Robayo
    Publicado en 2022 por Anagrama  ⭐️⭐️⭐️⭐️
    Otra novela de vínculos profundos, pero esta vez en una Buenos Aires calurosa. Podría decir que se complementa con la anterior. Esta la leí hace poco, en primavera, así que no se bien si el calor me lo provocaba la novela o la época del año. En cualquier caso, una obra de arte de esas que no querés que se terminen. 

    ¿Leyeron alguna de estas joyas? ¿Qué les parecen estos libros y autores/as? 

    ¡Por un 2023 lleno de lecturas!

  • Se vive y se traduce

    Se vive y se traduce

    «[…] Este libro no me rechaza como me han rechazado otros en tiempos de angustia. Este libro me recibe y pienso si será porque es sobre el agua, y porque también el agua de la pileta, las tres veces que logré nadar en el último mes, me recibió con amabilidad. Me dijo, el agua, «vení que te sostengo un rato, vos braceás y pataleás y yo te llevo». Y eso me dice también el libro. Así que esta tarde de lunes feriado, silencio, mucho calor, estoy braceando. Estoy pataleando y pateando de pena y dolor. Pero el libro me lleva».⁣

    Si hay algo que puedo considerar una constante en mi vida es que sigo leyendo. En mi caso (y en mi caos) particular, la lectura acompaña diferentes estados de ánimo y situaciones de lo más diversas. Vivo así, digamos. Y aquel no era el mejor momento: me había separado y mudado del departamento donde había vivido los últimos diez años. Todo era incertidumbre y soledad. No sabía en dónde iba a vivir al mes siguiente. No había nadie más que yo, y la lectura era (es) una buena cueva para resguardarse. ⁣
    ⁣

    Laura Wittner


    «Se vive y se traduce» se funde con el recuerdo del Airbnb de Belgrano: la luz amarilla del velador en la habitación ajena y vacía, la vista desde un 6to piso hacia un barrio con árboles y casas bajas, las noches interminables de insomnio. Vivir dentro de ese espiral no me impidió seguir leyendo y provocó que me encontrara con una obra que, al menos por unos minutos, me sostuvo, me acompañó y me dió esperanzas. Porque la pasión con la que está escrito es la misma pasión con la que se vive, o mejor, con la pasión con la que vive la autora. No se trata de un libro sobre el oficio de traducir, se trata de un libro sobre el oficio de vivir, si me permiten. ⁣
    ⁣
    Se puede seguir leyendo mientras se vive. Y se vive mejor si te encontrás con un libro como este.⁣

    Ficha Técnica

    Se vive y se traduce⁣

    De Laura Wittner
    Ensayo
    90 páginas⁣⁣
    Publicado por Editorial Entropía en 2021.⁣⁣ ⁣

  • Correo literario

    Correo literario

    «En nuestros días, en cuanto alguien escribe un par de páginas, empieza a plantearse si merecen la pena y a darle vueltas a la idea de su posible publicación…, que si sale a cuenta “perder el tiempo”…, que si… Es triste que cualquier frase más o menos bien redactada tenga inmediatamente que salir a cuenta. ¿Y si saliera a cuenta solo al cabo de diez o veinte años? ¿Y si no saliera a cuenta nunca en el sentido público, pero ayudara al que escribe en momentos difíciles y lo enriqueciera a nivel personal? ¿Acaso eso no cuenta?»

    Por allí circula el deseo de muchos/as de escribir, como si se tratara de una actividad idílica en donde aquel que escribe es un ser perfecto llevando una vida feliz, sentado frente a una hoja, máquina de escribir, computadora o cualquier artefacto que permita o facilite el acto de la escritura, volcando sus historias de manera suelta y alegre. 

    Wisława Szymborska

    Tal vez haya otros que crean que para escribir hay que sufrir, tener una vida desgraciada. Otros esperan a que la inspiración se apropie de su espíritu y que la mano fluya, independiente de toda orden cerebral. Solo por citar un ejemplo que tengo fresco en la memoria, lo puso muy claro Eugenia Almeida en Inundación: «”Quisiera escribir” es una frase envenenada de sinsentido. Si se quiere escribir, se escribe. No hay reglas, no hay mapas, no hay mandamientos. Es el espacio de la absoluta libertad.» 

    Sin embargo, para Szymborska, el mero hecho de escribir no implica que lo escrito deba ser publicado. Y en esta compilación de textos que forman Correo literario, queda bien claro. Escribir puede hacerlo cualquiera, lo difícil es tener «predisposición a abstraerse, a vivir de forma emocional las cosas más pequeñas, a asombrarse incluso ante aquello que a los demás les parece normal.»

    Con mucha ironía y un fino humor, esta polaca ganadora del Nobel expone sus ideas sobre la literatura y cómo debe ser tomada en cuenta, con seriedad, constancia y perseverancia. 

    Me pasa lo mismo que con Morábito: quiero subrayar y compartir el libro entero. 

    Ficha técnica

    Correo literario, o cómo llegar a ser (o no llegar a ser) escritor

    de Wisława Szymborska
    Titulo original: Poczta literacka, czyli jak zostać (lub nie zostać) pisarzem
    Ensayo
    170 páginas
    Traducido por Abel Murcia y Katarzyna Mołoniewicz
    Editado en español por Nórdica Libros en 2018

  • Inundación

    Inundación

    «Para quienes hemos intentado vivir como monjes, la escritura a veces funciona como el primer gesto hacia los demás, la señal de que todavía hay modos de habitar un mundo que a veces resulta ajeno. Pero escribir es un acto de fe. Fe en el lenguaje (una fe mil veces destruida y vuelta a levantar), fe en que existe una posibilidad de encuentro. Y escribir, es a veces, la mano que se levanta en señal de saludo, el gesto que aún conserva su significado primero: la mano abierta para indicar que no llevo armas, que no soy el enemigo, que me acerco en son de paz.»

    Unos relatos breves. Conclusiones. Contemplaciones. Reflexiones sobre la escritura, sobre el acto de escribir. Bellas frases ubicadas con precisión. Un nuevo alfabeto en busca de las profundidades del lenguaje, del cuerpo y de la mente. 

    Eugenia Almeida

    Un libro así no me produce otra cosa que… ganas de escribir. Durante horas. Acá estoy nuevamente, entonces, plasmando lo hermoso que fue leer y releer, mirar, sentir, oler, de adelante hacia atrás y viceversa; observar desde todos los ángulos posibles un libro tan pequeño, en una inigualable edición de @ediciones_documenta. 

    Y a la vez viajar hacia mis propias profundidades y deseos literarios que me acompañan desde hace años y que de vez en cuando encuentran su ubicación en el espacio-tiempo. Porque escribir «es un acto que se lleva a cabo con el cuerpo en un momento singular en el que el pasado y el futuro desaparecen y sólo resta el presente.»

    Ficha técnica

    Inundación: el lenguaje secreto del que estamos hechos

    de Eugenia Almeida
    Ensayo
    124 páginas
    Publicado en 2019 por Ediciones Documenta

  • La forma inicial

    La forma inicial

    «Las bibliotecas no solo acumulan libros, modifican el modo de leer. Producen un efecto paradójico, que es típico de las grandes bibliotecas: siempre habrá un libro que no hemos leído, la contradicción entre el libro que estoy leyendo y todos los otros libros que están ahí disponibles y que nunca podremos llegar a leer».

    La forma inicial, de Ricardo Piglia

    Ya lo dije muchas veces: en ciertas ocasiones me resulta muy difícil elegir sólo un fragmento para ilustrar estas reseñas. Esa frase contundente, indispensable, certera e inteligente que contiene la esencia del libro —al menos para mí, que soy el que administra este espacio—. Y cuando se trata de los libros que ha escrito Piglia, ya sean sus novelas, sus ensayos, sus críticas o estas conversaciones, siempre me veo dando vueltas sobre esta misma cuestión.

    Mucho se ha hablado sobre este escritor argentino, uno de los más importantes de finales del siglo XX y de comienzos del XXI, por lo que no voy a agregar nada nuevo. Simplemente puedo decir que es uno de los pocos que tienen un efecto muy profundo en mi relación con la lectura y con la literatura. Es como un enamoramiento, una entrega total hacia lo que ha escrito y enseñado. 

    No estoy hablando de fundamentalismos. Sobre algunos temas de los que se hablan en este libro en forma de conversación —un género al que no estoy muy acostumbrado—, tal vez me siento más cercano a opiniones o puntos de vista que otros autores han tenido al respecto. Pero hay algo en la forma de decir, de analizar, que inevitablemente hace que quiera saber más, aprender, seguir leyéndolo e investigando sobre sus modos de narrar y los de otros escritores que influyeron en él. Y también me provoca el deseo o la necesidad de escribir. 
    Cuando un libro me produce eso, es cuando siento que estoy frente a un verdadero libro vital.

    La forma inicial. Conversaciones en Princeton.
    De Ricardo Piglia
    Publicado en 2015 por Eterna Cadencia
    Edición a cargo de Arcadio Díaz Quiñones y Paul Firbas
    Publicación digital en 2016
  • Los árboles caídos también son el bosque

    Los árboles caídos también son el bosque

    «Con el olfato despierto, la vista y el oído también se han despabilado: ve cosas que antes no veía, distingue sonidos como si los viera. Como si hubiese encontrado nuevas armas. 
    Algo se ha ajustado de adentro hacia afuera, desde el centro del soldado hacia lo que lo rodea. Lo de adentro se parece tanto a lo de afuera que el límite se borra. Esa línea entre ambos es el contorno mismo del soldado, que va siendo el bosque y la llanura y este pozo negro como una boca llena de hambre».

    Los árboles caídos también son el bosque, de Alejandra Kamiya

    Misteriosos e introspectivos, pero a la vez pacíficos y armoniosos, los cuentos de “Los árboles caídos también son el bosque” nos invitan a un viaje sensorial lleno de imágenes, reflexiones y un sabor a nostalgia que enamora. .

    No alcanza solo con la vista para leer este libro. Hacen falta los cinco sentidos y el corazón, porque es un despertar hacia el amor, la vida y la sabiduría. Así, te das cuenta de que ya no solo sos parte del lugar donde estás leyendo, sino que estás en todos lados, te haces uno con el libro, con los cuentos, con las palabras. Son cuentos tan profundos y oscuros que iluminan. .

    Las distancias, el silencio, las sombras, la oscuridad, las formas circulares, el pasado, la familia, las relaciones. Todo narrado con precisión, como si una fuerza anclara las palabras a una oración específica, dotándolas de una melodiosa austeridad. Como si fuera la última vez que se narra, pero a la vez todo pudiera volver a comenzar.

    Los árboles caídos también son el bosque
    De Alejandra Kamiya
    Publicado en 2015 por Editorial Bajo la Luna 
    125 páginas .

  • Mi abandono

    Mi abandono

    «El valor consiste en el poder de la autorrecuperación”, escribió Padre, aunque lo haya copiado de un libro. Sé que algunas de las cosas que decía las sacaba de los libros, y mucho de lo que escribía era copiar y escribir una respuesta a lo que había copiado. Los nombres triples son sus preferidos: Ralph Waldo Emerson, Henry David Thoreau, Jean-Jaques Rousseau. A algunos los estoy leyendo ahora».

    Mi abandono, de Peter Rock

    Mi abandono narra la historia de Caroline, quien vive con su papá en un bosque en los límites de una ciudad. Pero hay más: en una primera lectura nos encontramos con el desarrollo de diferentes temas como la relación padre-hija, el amor, el cuidado, el respeto por la naturaleza, la educación (o el sistema educativo), el amor por los libros (¡Y por ciertos autores!) y sobre cómo habría que hacer para llevar una vida casi por fuera del sistema, sin dejar rastros…

    La lectura de esta novela me trajo un sinfín de preguntas, sobre todo en lo referido a lo que no se cuenta, lo que no se dice pero se deja ver entre líneas, y sobre varias pistas dispersas por todo el texto. Hay muchas interpretaciones y eso es lo que convierte a Mi abandono en una novela que vale la pena leer.

    Párrafo aparte para la bellísima edición de Godot, con ilustraciones de Adehoidar. Una verdadera obra de arte.


    Mi abandono
    De Peter Rock
    Título original: My abandonment
    Primera edición en inglés publicada en 2009.
    Publicada en 2019 por Ediciones Godot
    Traducida por Micaela Ortelli
    173 páginas.

  • El idioma materno

    El idioma materno

    «Un día tuve que pedir un libro mío en una biblioteca universitaria para verificar un dato. Descubrí que el ejemplar estaba profusamente subrayado. La cosa me halagó, por supuesto, pues los subrayados son la evidencia de una lectura acuciosa y apasionada. Muy pronto, sin embargo, me invadió una sensación ambigua que se tornó francamente fastidiosa. No estaba de acuerdo con los subrayados. Mi anónimo lector había pasado por alto pasajes que me parecían muy remarcables y resaltado en cambio líneas meramente operativas, inertes. Me hallé en pugna con mi propio libro, trazando mentalmente mis propios subrayados, sacándole a mi libro otro libro, aquel que hubiera querido escribir y que, sólo ahora me daba cuenta, había escrito a medias».

    El idioma materno, de Fabio Morábito

    Como sabrán los que siguen esta cuenta, siempre empiezo citando un párrafo que me resulta indicado para, de alguna manera, mostrar lo que es para mí la esencia del libro. Y si bien hay muchos textos dentro de El idioma materno que merecen ese lugar, me pareció muy irónico este fragmento que es parte de Subrayar libros, que junto con La vanidad de subrayar y El subrayador, me causaron, digamos así, una incomodidad agradable.

    Porque, ¿qué otra cosa hacemos los lectores más que subrayar? “En un gesto tan simple y espontáneo nos descubrimos sin tapujos, pues decimos más profundamente lo que sentimos cuando lo decimos con palabras de otros.”

    Recalco lo del subrayado porque tenía que elegir —y porque tengo poco espacio— pero realmente hubiera subrayado todo. Esta vez me encontré con un libro cercano a la perfección, tanto por la claridad como por la agudeza con la que fue escrito. Aquel que Morábito hubiera querido escribir y que, ahora me doy cuenta, escribió.

    Ustedes, ¿Subrayan sus libros? ¿Qué buscan al subrayar?

    El idioma materno 
    De Fabio Morábito
    Publicado en 2014 por Gog & Magog 
    Colección Otras prosas.
    174 páginas.