Buscando sentido a través de la lectura

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Etiqueta: Ensayo

  • Literatura infantil

    «Nunca sabía qué responder. Por eso escribía, por eso escribo. Lo que escribo son las respuestas que no se me ocurrieron a tiempo. Los bosquejos de esas respuestas, en realidad»

    Lo mejor que puede provocar la lectura de un libro es que al terminar te sientas distinto a como eras antes. Que te quedes pensando, que tengas ganas de vivir, de salir a hacer cosas, de ir a visitar a tus amistades, a tu pareja, a tu familia, a hacer cualquier cosa que te ponga de buen humor, porque vos estás ahí todo emocionado y querés compartir con alguien eso que acabas de vivir. Leer es vivir. Y si vivís feliz, mucho mejor. 

    A lo que voy con esto es que la felicidad que me provoca leer a Zambra es inclasificable como este libro. Es decir, de por sí ya leer me hace feliz, pero cuando leo un libro como este… que sensación tan hermosa, tan viva. Vendría a ser algo así como una euforia silenciosa, escondida. 

    Alejandro Zambra

    La lectura me hace feliz, suma puntitos de felicidad si leo un libro vital, más cuando agarro una racha de libros que me encantan (¿o será una mera predisposición a la lectura que todo me parece genial? No, no es eso, leí cosas que no me gustaron en el medio) y bueno, yo justo enganché a AZ y me copé con su estilo, con su forma de decir (de escribir) las cosas; y aunque no soy padre, me intriga saber sobre ese mundo tan intimo y personal y tan de cada uno. 

    Un libro para celebrar y promover la lectura. Por más libros así, locos, profundos, hermosos, inclasificables, llenos de amor. Por más autores y autoras así auténticos, libres, geniales, comprometidos con hacer de la literatura y de la vida, algo mucho mejor. Gracias querido AZ, gracias.

    Ficha técnica

    Literatura infantil

    De Alejandro Zambra
    Ensayo
    226 páginas
    Editado en 2023 por Anagrama

  • La invención de un lector

    «En definitiva, un catálogo cobra sentido cuando se pone en funcionamiento en el encuentro entre el librero y el lector. El catálogo real, con stock en la librería, el mental sobre el que descansa el librero, el racional que se da entre la palabra que el librero agarra en el tren de la conversación y lleva hacia un libro que, a partir de ese momento y posiblemente para siempre, va a mirar al lector»

    ¿Cuáles son y dónde están los hilos que habilitan la conexión entre un lector, un librero y el catálogo de una librería? ¿Qué caminos los acercan? Un entramado vinculante entre gustos e intereses literarios que forman opinión y acercan el conocimiento a las mentes y los corazones. ¿Es intelectual o espiritual? ¿Racional o emocional?

    Supe de la existencia de la Cecilia con «La chica del milagro» (2017, Rosa Iceberg) en el que la protagonista sufre un cambio radical en su vida: una auto la atropella y la deja tirada sobre el asfalto de una calle porteña. Calculo que un evento de tal magnitud te cambia la vida para siempre. 

    Cecilia Fanti

    No sé cuánto de esto tuvo que ver con que Cecilia se convierta en librera. Lo cierto es que «La invención de un lector» es un fabuloso tratado sobre cómo armar un catálogo para una librería, en función de los gustos personales como punto de partida, ya que «armar el catálogo de una librería no se parece en nada a una biblioteca personal», los gustos de los lectores, el diálogo entre ambos (librera/o y lector/a), los vaivenes de la economía y las leyes del mercado, entre otros miles de factores. 

    «No hay una fórmula única para pensar, armar, concretar y timonear una librería; y mucho menos para pensar en los lectores», dice la autora. Pero qué alegría que la fórmula que va aplicando sea una que resiste y persiste en el tiempo, una que hace que los lectores estemos interesados en entrar a Céspedes, a eludir el contacto y la cercanía, a recorrer los anaqueles con curiosidad y paciencia, y a rechazar fervientemente el voluminoso ejemplar de «La historia», de Elsa Morante.

    Ficha técnica

    La invención de un lector

    De Cecilia Fanti
    Ensayo
    120 páginas
    Editado por Gris Tormenta

  • El hechizo del verano

    «Algunas visitas son más fáciles de entretener que otras. Algunas vienen con planes y listas de todo lo que quieren hacer, y lo hacen; otras no tienen plan y se dejan llevar. Algunas acompañan la rutina que ya está establecida, me dan charla cuando cocino o lavo los platos, mientras que otras necesitan atención y exclusividad. No sé por qué pienso que conozco a la gente; en realidad solo percibo de ellos lo que generan en mí. Quizás conociendo mucha gente diferente se conoce una misma mucho más.» 

    Qué fortuna haber empezado 2024 leyendo a Virginia. Hace algunos años leí su novela «Los sorrentinos» (también gracias a @escapeapluton) y quedé maravillado. Ahora, lo mismo: un deleite literario. Y lo mágico radica en la simpleza con la que está narrada la cotidianidad, que hace que hasta el hecho más nimio se convierta en una experiencia memorable. Algo muy difícil de lograr, que Virginia parece entender muy bien: la belleza de las cosas se oculta en la simpleza. 

    Virginia Higa

    Por supuesto que «El hechizo del verano» sirve como refresco para estos días calurosos de Buenos Aires, en contraste con el oscuro invierno sueco, tan enigmático para los que aún no visitamos esas tierras gélidas, que tanta calidez reciben por tener allí a una autora inigualable. 

    Ficha técnica

    El hechizo del verano

    de Virginia higa
    Ensayo
    160 páginas
    Editado en 2023 por Sigilo 

  • Se vive y se traduce

    «[…] Este libro no me rechaza como me han rechazado otros en tiempos de angustia. Este libro me recibe y pienso si será porque es sobre el agua, y porque también el agua de la pileta, las tres veces que logré nadar en el último mes, me recibió con amabilidad. Me dijo, el agua, «vení que te sostengo un rato, vos braceás y pataleás y yo te llevo». Y eso me dice también el libro. Así que esta tarde de lunes feriado, silencio, mucho calor, estoy braceando. Estoy pataleando y pateando de pena y dolor. Pero el libro me lleva».⁣

    Si hay algo que puedo considerar una constante en mi vida es que sigo leyendo. En mi caso (y en mi caos) particular, la lectura acompaña diferentes estados de ánimo y situaciones de lo más diversas. Vivo así, digamos. Y aquel no era el mejor momento: me había separado y mudado del departamento donde había vivido los últimos diez años. Todo era incertidumbre y soledad. No sabía en dónde iba a vivir al mes siguiente. No había nadie más que yo, y la lectura era (es) una buena cueva para resguardarse. ⁣
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    Laura Wittner


    «Se vive y se traduce» se funde con el recuerdo del Airbnb de Belgrano: la luz amarilla del velador en la habitación ajena y vacía, la vista desde un 6to piso hacia un barrio con árboles y casas bajas, las noches interminables de insomnio. Vivir dentro de ese espiral no me impidió seguir leyendo y provocó que me encontrara con una obra que, al menos por unos minutos, me sostuvo, me acompañó y me dió esperanzas. Porque la pasión con la que está escrito es la misma pasión con la que se vive, o mejor, con la pasión con la que vive la autora. No se trata de un libro sobre el oficio de traducir, se trata de un libro sobre el oficio de vivir, si me permiten. ⁣
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    Se puede seguir leyendo mientras se vive. Y se vive mejor si te encontrás con un libro como este.⁣

    Ficha Técnica

    Se vive y se traduce⁣

    De Laura Wittner
    Ensayo
    90 páginas⁣⁣
    Publicado por Editorial Entropía en 2021.⁣⁣ ⁣

  • Correo literario

    «En nuestros días, en cuanto alguien escribe un par de páginas, empieza a plantearse si merecen la pena y a darle vueltas a la idea de su posible publicación…, que si sale a cuenta “perder el tiempo”…, que si… Es triste que cualquier frase más o menos bien redactada tenga inmediatamente que salir a cuenta. ¿Y si saliera a cuenta solo al cabo de diez o veinte años? ¿Y si no saliera a cuenta nunca en el sentido público, pero ayudara al que escribe en momentos difíciles y lo enriqueciera a nivel personal? ¿Acaso eso no cuenta?»

    Por allí circula el deseo de muchos/as de escribir, como si se tratara de una actividad idílica en donde aquel que escribe es un ser perfecto llevando una vida feliz, sentado frente a una hoja, máquina de escribir, computadora o cualquier artefacto que permita o facilite el acto de la escritura, volcando sus historias de manera suelta y alegre. 

    Wisława Szymborska

    Tal vez haya otros que crean que para escribir hay que sufrir, tener una vida desgraciada. Otros esperan a que la inspiración se apropie de su espíritu y que la mano fluya, independiente de toda orden cerebral. Solo por citar un ejemplo que tengo fresco en la memoria, lo puso muy claro Eugenia Almeida en Inundación: «”Quisiera escribir” es una frase envenenada de sinsentido. Si se quiere escribir, se escribe. No hay reglas, no hay mapas, no hay mandamientos. Es el espacio de la absoluta libertad.» 

    Sin embargo, para Szymborska, el mero hecho de escribir no implica que lo escrito deba ser publicado. Y en esta compilación de textos que forman Correo literario, queda bien claro. Escribir puede hacerlo cualquiera, lo difícil es tener «predisposición a abstraerse, a vivir de forma emocional las cosas más pequeñas, a asombrarse incluso ante aquello que a los demás les parece normal.»

    Con mucha ironía y un fino humor, esta polaca ganadora del Nobel expone sus ideas sobre la literatura y cómo debe ser tomada en cuenta, con seriedad, constancia y perseverancia. 

    Me pasa lo mismo que con Morábito: quiero subrayar y compartir el libro entero. 

    Ficha técnica

    Correo literario, o cómo llegar a ser (o no llegar a ser) escritor

    de Wisława Szymborska
    Titulo original: Poczta literacka, czyli jak zostać (lub nie zostać) pisarzem
    Ensayo
    170 páginas
    Traducido por Abel Murcia y Katarzyna Mołoniewicz
    Editado en español por Nórdica Libros en 2018

  • Inundación

    «Para quienes hemos intentado vivir como monjes, la escritura a veces funciona como el primer gesto hacia los demás, la señal de que todavía hay modos de habitar un mundo que a veces resulta ajeno. Pero escribir es un acto de fe. Fe en el lenguaje (una fe mil veces destruida y vuelta a levantar), fe en que existe una posibilidad de encuentro. Y escribir, es a veces, la mano que se levanta en señal de saludo, el gesto que aún conserva su significado primero: la mano abierta para indicar que no llevo armas, que no soy el enemigo, que me acerco en son de paz.»

    Unos relatos breves. Conclusiones. Contemplaciones. Reflexiones sobre la escritura, sobre el acto de escribir. Bellas frases ubicadas con precisión. Un nuevo alfabeto en busca de las profundidades del lenguaje, del cuerpo y de la mente. 

    Eugenia Almeida

    Un libro así no me produce otra cosa que… ganas de escribir. Durante horas. Acá estoy nuevamente, entonces, plasmando lo hermoso que fue leer y releer, mirar, sentir, oler, de adelante hacia atrás y viceversa; observar desde todos los ángulos posibles un libro tan pequeño, en una inigualable edición de @ediciones_documenta. 

    Y a la vez viajar hacia mis propias profundidades y deseos literarios que me acompañan desde hace años y que de vez en cuando encuentran su ubicación en el espacio-tiempo. Porque escribir «es un acto que se lleva a cabo con el cuerpo en un momento singular en el que el pasado y el futuro desaparecen y sólo resta el presente.»

    Ficha técnica

    Inundación: el lenguaje secreto del que estamos hechos

    de Eugenia Almeida
    Ensayo
    124 páginas
    Publicado en 2019 por Ediciones Documenta