Buscando sentido a través de la lectura

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Etiqueta: Literatura Latinoamericana

  • Jardín de noche

    Cada vez que leo a Fabio Morábito, siento como si estuviera leyendo por primera vez, aunque haya leído muchos libros antes. Es reencontrarme con las palabras, con su peso, su magia y su capacidad de emocionar. Es ese tipo de literatura que te toma por sorpresa y te recuerda por qué amas leer. 

    La vida (o el destino, o mis propias elecciones) me regaló una racha de lecturas extraordinarias: Zambra, Halfon y ahora Morábito. Tres autores avasallantes, imposibles de ignorar, y entre ellos, este volumen de doce cuentos que comienza siempre con la misma frase; Una frase tomada de otro autor y convertida en el punto de partida para relatos enigmáticos, oscuros y profundamente solemnes. 

    Los cuentos de Morábito son breves, pero no necesitan más para impactar. Su capacidad de síntesis y su manejo del ritmo son magistrales, logrando que cada relato sea una experiencia única. Una premisa sencilla se despliega con una complejidad inesperada, envolviéndote en atmósferas cargadas de misterio y sutileza. Hay algo casi hipnótico en su prosa: una mezcla de precisión, elegancia y crudeza que convierte lo cotidiano en algo extraordinario. 

    Morábito no decepciona. Sus historias son como un rompecabezas emocional que te obliga a pensar, sentir y, sobre todo, admirar. La verdad es que podría llenar este texto de adjetivos y no encontraría uno negativo. Es un autor del carajo (disculpen el exabrupto, pero no hay otra forma de decirlo). 

    Si buscas cuentos que sean pequeños universos, cargados de simbolismo y emoción, este libro es el lugar perfecto para comenzar.

    Ficha técnica

    Jardín de noche
    De Fabio Morábito
    Cuentos, 126 páginas
    Editado por Edhasa

  • Tarántula

    «Había huido sin un propósito. Sin saber hacia dónde me dirigía. Ni siquiera lo había pensado antes. Fue un impulso, por llamarlo de alguna manera, acaso el mismo impulso que me había hecho huir el primer día, durante el paseo y la perorata de Samuel en el riachuelo, y también el mismo impulso que me empujaba a huir de la casa de mis padres y del orbe de mis padres.»

    Terminaba 2024. Me encontraba reflexionando sobre lo que había leído durante el año y de pronto (también siguiéndo un impulso) me sumergía en las páginas de este libro. Muy bien, pongamos que dije, a ver si ahora me vuelvo a conectar con la lectura. No me hizo falta más que la primera página para darme cuenta de que había elegido bien. 

    Entonces me volví a convertir en lector.

    Querido Eduardo protagonista: lamento que hayas tenido que pasar por tal brutal experiencia, pero que bueno que se lo pudiste traspasar a Eduardo escritor, (y al Eduardo ingeniero) y que juntos hayan llegado a este relato tan humano, tan vivo, que cuenta en primera persona el crecimiento, la rebeldía, el pasaje de la niñez a la adultez con terror, pero a la vez con ternura y con algo de inocencia pero con mucha sensibilidad. Eso, mucha sensibilidad: ese niño sabía perfectamente a lo que se enfrentaba. O tal vez no, pero tampoco es lo que importa.

    Eduardo Halfon

    La escritura de EH es, cómo decirlo, enternecedoramente inquietante y terrorífica, si es que tal idea existe. Te cala hondo y te deja expectante. Y aunque no soy un gran conocedor de su obra (Lo único que leí hasta ahora fue «Biblioteca bizarra» y este relato que hoy nos convoca) me basta para sentir que quiero leer más de este autor nacido en la Guatemala de los años setenta; seguir ahondando en su obra, en su novela episódica (cómo el mismo llama) aún en construcción, en los temas que le interesan, que son los que nos interesan a muchos.

    Si me permiten una sugerencia, lean a Eduardo, no solo este título sino todos. Nuestras almas lectoras nos lo agradecerán.

    Ficha técnica

    Tarántula

    De Eduardo Halfon
    Novela
    181 páginas
    Editado en 2024 por Libros del Asteroide

  • Literatura infantil

    «Nunca sabía qué responder. Por eso escribía, por eso escribo. Lo que escribo son las respuestas que no se me ocurrieron a tiempo. Los bosquejos de esas respuestas, en realidad»

    Lo mejor que puede provocar la lectura de un libro es que al terminar te sientas distinto a como eras antes. Que te quedes pensando, que tengas ganas de vivir, de salir a hacer cosas, de ir a visitar a tus amistades, a tu pareja, a tu familia, a hacer cualquier cosa que te ponga de buen humor, porque vos estás ahí todo emocionado y querés compartir con alguien eso que acabas de vivir. Leer es vivir. Y si vivís feliz, mucho mejor. 

    A lo que voy con esto es que la felicidad que me provoca leer a Zambra es inclasificable como este libro. Es decir, de por sí ya leer me hace feliz, pero cuando leo un libro como este… que sensación tan hermosa, tan viva. Vendría a ser algo así como una euforia silenciosa, escondida. 

    Alejandro Zambra

    La lectura me hace feliz, suma puntitos de felicidad si leo un libro vital, más cuando agarro una racha de libros que me encantan (¿o será una mera predisposición a la lectura que todo me parece genial? No, no es eso, leí cosas que no me gustaron en el medio) y bueno, yo justo enganché a AZ y me copé con su estilo, con su forma de decir (de escribir) las cosas; y aunque no soy padre, me intriga saber sobre ese mundo tan intimo y personal y tan de cada uno. 

    Un libro para celebrar y promover la lectura. Por más libros así, locos, profundos, hermosos, inclasificables, llenos de amor. Por más autores y autoras así auténticos, libres, geniales, comprometidos con hacer de la literatura y de la vida, algo mucho mejor. Gracias querido AZ, gracias.

    Ficha técnica

    Literatura infantil

    De Alejandro Zambra
    Ensayo
    226 páginas
    Editado en 2023 por Anagrama

  • Primera persona

    «No tengo recuerdos de bibliotecas propias. O sea, estantes en una pared que juntaban libros elegidos, leídos y subrayados por mí. Los libros que leía iban quedando en mis casas provisorias y, más adelante, en las oficinas de turno. Cuando tuve que mudarme de ciudad junté los que pude en un par de cajas y las mandé por correo. Cuando tuve que mudarme de país ya había juntado otras cajas y enviarlas salía más caro que comprar libros nuevos. Por esa época un amigo, que padecía como yo la obsesión de desplazarse, me enseñó que en nuestro caso los libros había que leerlos y soltarlos: pensar en alguien a quien pudieran gustarles y regalárselos. Y así lo hicimos —con los libros y con tantas otras cosas— hasta que él se casó y se mudó a una casa con paredes limpias donde construyó, por fin, su biblioteca.
    Yo lo resolví con el Kindle».

    Hace tiempo que vengo con cierta curiosidad e interés por las bibliotecas personales. Particularmente me pasa que tengo muchos libros hace años y que aún no han encontrado su momento. Lo interesante de este comportamiento es que sigo sin descubrir qué fuerzas son las responsables de unir un libro con un lector en el momento indicado.

    Un buen ejemplo de esto es lo que me sucedió con «Primera Persona», de Margarita García Robayo. Si bien no recuerdo cómo llegó a ocupar un lugar en mi biblioteca, sé que fue hace años y que, cada vez que buscaba un libro para recordar algo o para una próxima lectura, se me aparecía allí, agazapado, a la espera. Ya llegará el momento, pensábamos, el libro y yo. ¿o creés que los libros no piensan?

    Margarita Garcia Robayo

    «Sea lo que sea que queramos pensar de nosotros mismos, no somos lo más parecido a lo que soñamos ser, ni somos esa síntesis que creemos ver en el espejo. Somos el resultado de cómo nos han mirado los demás a lo largo de la vida. La historia de nuestra identidad está escrita por los otros».

    La cuestión es que hace un par de semanas me pude escapar unos días a la Costa Atlántica, con el objetivo de encontrar un espacio de soledad y lecturas. Algo así como un retiro. Uno de los elegidos para acompañarme, fue este hermoso libro de Margarita. Y acá es cuando empiezan las energías y fuerzas cósmicas a hacer de las suyas: el primer relato «El mar», fue escrito en Pinamar, muy cerca de donde yo estaba. Pero lo más sorprendente aún, es que fue escrito durante marzo de 2016, momento de mi vida en el que, oh las casualidades, estaba en esa misma ciudad.

    Si bien el resto de los relatos no están relacionados a nada de mi vida, me queda la sensación de que son mágicos, en el sentido de que son literatura pura y avasallante, tocando temas muy diversos e interesantes. Así entonces llego a leer este libro que se destaca por ser tajante y directo. Con un lenguaje y un estilo milimétrico, crudo y profundo, que a la vez lo hace complejo y visceral.

    Que bueno que sea parte de mi biblioteca. Te lo recomiendo para que sea parte de la tuya. O, si sos como Margarita, de tu Kindle.

    Ficha técnica

    Primera persona

    De Margarita García Robayo
    Relatos
    216 páginas
    Editado en 2021 por Marea Editorial