«No es cierto que todo esté escrito en la vida pero, pienso a veces, si no hubiera leído ese libro, o mejor, si no lo hubiera visto en la vidriera, quizá no estaría aquí.»

Conocí a Renzi allá por 2015 o 2016. Es decir, ya sabía quién era, pero nunca había leído nada de él. Volvía de trabajar —o de algún lado— y justo antes de llegar a casa, vi el primer tomo de sus diarios en la vidriera de la librería del barrio. Por alguna razón, ese hecho casual, digamos, hizo que se renovara en mí la pasión por la lectura, que por esos años venía relegada por otras cuestiones de la vida que no vienen al caso.
El impacto visual fue profundo y por supuesto salí de la librería con un ejemplar de Los diarios… —y otro libro más que, en una publicación posterior, será relevante mencionar—. Esa misma tarde me puse a leerlo, lo cuál es bastante raro porque como sabrán, ni ustedes ni yo compramos los libros para leerlos en el momento, sino más adelante, como luego descubriría que dijo el propio Renzi en el tomo II de los diarios: «Mi ilusión es tener todos los libros a mano para usarlos cuando una necesidad práctica lo exija, elegirlos cuando mi lectura sea apropiada y esté disponible para ese libro y no otro. Por lo tanto mi biblioteca y los libros que compro no son para leerlos ahora, sino para una lectura futura que yo imagino que encontrará su lugar en un volumen que he comprado años antes.»
Como decía, esta tarde la lectura de Los diarios… me produjo una marca. Y no solo volví a considerarme un lector, sino que me impulsó a tomar una determinación: escribir. Pero no escribir un diario, sino escribir sobre los libros que leo. Porque como también sentenció Renzi: «’Los libros de mi vida’, dijo. No los que había escrito, sino los que había leído… Cómo he leído alguno de mis libros podría ser el título de mi autobiografía (si la escribiera)» y «Si recuerdo las circunstancias en las que estaba con un libro, eso es para mí la prueba de que fue decisivo».
Los diarios de Emilio Renzi. Años de formación.
Escrito por Ricardo Piglia.
Publicado en 2015 por Editorial Anagrama.
360 páginas.
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